Son personas voluntarias las que, además de sus propias labores profesionales,
dedican parte de su tiempo a realizar actividades solidarias de modo continuo,
desinteresado y responsable.
Los voluntarios no realizan sus acciones en favor
de sí mismos ni de los asociados de las organizaciones donde se integran, sino a
favor de los demás o de intereses sociales colectivos.
Todo ello integrado en un
proyecto que no termina en cada intervención concreta, sino que tiende a
prevenir y erradicar las causas que la provocan.